Lunes, 10 de agosto de 2026.- La relación entre Argentina y Brasil atraviesa una grave crisis diplomática debido a los reiterados agravios verbales del presidente argentino Javier Milei hacia su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.
En respuesta a la continuidad de los insultos, el gobierno brasileño retiró a su embajador en Buenos Aires, rebajó el vínculo al nivel de encargados de negocios y ordenó la expulsión del embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi.
El conflicto se reavivó tras la participación de Milei en la convención del Partido Liberal brasileño, donde respaldó la candidatura de Flávio Bolsonaro y calificó a Lula de "ladrón", "corrupto", "presidiario" y "basura socialista".
Durante el mismo evento, Milei tachó de "basura calva" al magistrado del Supremo Tribunal Federal de Brasil, Alexandre de Moraes.
Lejos de atenuar la tensión, Milei redobló sus críticas en entrevistas televisivas locales. Aseguró que "llamar ladrón a un ladrón" no es una agresión y que sus declaraciones van en "defensa de los brasileños de bien".