Efecto motosierra en los jubilados, fuerte retroceso en calidad de vida
Octubre 12, 2026
Lunes, 12 de octubre de 2026.- El denominado "efecto motosierra" en los jubilados describe el severo impacto económico y social que las políticas de ajuste fiscal del gobierno de Javier Milei han tenido sobre los adultos mayores en Argentina.
El sector pasivo experimenta un fuerte retroceso en su calidad de vida a través de la pérdida del poder adquisitivo, el recorte en la cobertura de medicamentos y modificaciones estructurales en el sistema previsional.
Pérdida de poder de compra: Aunque las jubilaciones mínimas se actualizan mensualmente siguiendo el Índice de Precios al Consumidor (IPC), el bono extraordinario de $70.000 permanece congelado, lo que diluye de forma constante el ingreso real frente a la inflación acumulada.
Brecha con la canasta básica: Mientras que un haber mínimo apenas supera los $400.000 (incluyendo el bono), las mediciones de la Defensora de la Tercera Edad ubican la canasta básica de un jubilado por encima de los $2.000.000, ensanchando una brecha crítica para cubrir las necesidades elementales.
Caída en las ventas de PAMI: Las unidades de medicamentos comercializadas con cobertura de PAMI cayeron un 18,45%, a pesar de que el padrón de la obra social sumó a 250.000 nuevos afiliados. Esto se debe a incrementos de precios por encima de la inflación general y al recorte de subsidios estatales.
Privación de tratamientos: Estudios de la Universidad Católica Argentina (UCA) señalan que el 35,2% de los hogares con adultos mayores debió resignar atención médica o la compra de fármacos esenciales por falta de dinero.
El fin de las moratoria: Con la finalización de las moratorias previsionales, quienes no reúnen los 30 años de aportes formales solo pueden acceder a la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), la cual equivale únicamente al 80% de un haber mínimo.
Pérdida de derechos derivados: Quienes ingresan al sistema bajo el esquema de la PUAM pierden el derecho histórico a heredar la pensión por fallecimiento (viudez) de su cónyuge, además de enfrentar restricciones de edad (65 años obligatorios para mujeres) e incompatibilidad con otros ingresos laborales.